LA DICTADURA DE LOS GUAPOS… TE TOCA SER ATRACTIVO Y NO SOLO PARA FOLLAR
La pobreza y la fealdad suelen ir de la mano, mientras que la riqueza y el atractivo también. ¿Por qué algunas personas se dejan la piel en satisfacer a los más atractivos, trabajando gratis y poniendo los intereses del guapo por delante de los propios? WTF, pero pasa.
Esto lo viví sobre todo en mi etapa de insti-bachillerato. Yo conseguía los apuntes gracias a mi amigo popular: guapo, blanco, rubio… Él se los pedía a las chicas y se los daban sin pestañear. En cambio, iba yo a pedirlos y —para sorpresa para nadie— negativa rotunda. Esto lo hemos hecho y lo hemos recibido todos: todos hemos sido el crush de alguien de quien hemos sudado, y todos hemos tenido un crush que ha sudado de nosotros.
¿Por qué las chicas que están buenas son las que triunfan en Twitch, TikTok u OnlyFans? Sí, coño, triunfan porque están buenas; sé sumar 2+2. Pero me pregunto por qué nos gusta lo bonito, lo estético. Por qué al débil, feo y pobre se le hace tragar con todo y se ve hasta «justo», mientras al guapo, fuerte y rico se le intenta servir. Aquí se ve el Efecto Mateo a tope: al que tiene se le dará y al que no, se le quitará hasta lo que tiene.
¿Por qué nuestro amado líder, «Perro Sanxe» (aka El Guapo), gana votos solo por eso? Porque las charos y abuelillas le regalan su voto haga lo que haga. Y ahí va una opinión mía: pienso que el movimiento woke fracasó por eso. Los representantes que salían en todos lados daban un ascazo de ver que ya empezábamos mal; que sí, que iban acompañados, además, de unos discursos que tela, pero lo principal es que la estética no acompañaba. Go woke, go broke.
Spoiler: te toca ser guapo y no solo para ligar. Uno suele pensar que cuando tiene novia puede dejar de entrenar porque ya no quiere enamorar a nadie más, pero error garrafal. El mundo se mueve por lo bello. Dejar de cuidarse te puede salir caro social, laboral e intelectualmente, ya que te deprimes al comparar cómo fuiste con cómo eres, y acabarás echándole la culpa a la relación.
La discriminación por feo es real (xD). Se le llama aspectismo o lookism. Es gracioso, pero no es gracioso. Seguramente en las próximas décadas se intente mitigar (como prohibir la foto en los CV, pensabas que te iba a poner el enlace a una noticia o que XD), pero si aún nos queda camino para eliminar la discriminación por género o raza, en esto te puedes ir criogenizando.
En este artículo —redactado gracias al conocimiento infinito de ChatGPT (y no me quites el mérito de haberle sacado la info, que si es por él te dice cuatro cosas de «supervivencia» y se queda tan agusto el hijoputa)— averiguaremos por qué «matar a una mariposa es un delito, pero matar a una cucaracha es un deber». Discriminación por apariencia: a veces lo entendemos, pero uno no controla sus rasgos ni su altura… y por ello no debería ser considerado menos que otros.
Verdades basadas en hechos:
- Efecto Halo: Las personas atractivas son percibidas como más competentes, amables y confiables.
- El bolsillo manda: Los economistas (como Daniel Hamermesh) dicen que los guapos ganan un 10-15% más que sus pares menos atractivos con la misma formación.
- Sesgo de recompensa: La atracción física activa las regiones del cerebro asociadas con el placer, generando una respuesta positiva automática.
- Seguridad percibida: Se tiende a ver a la gente atractiva como personas más seguras de sí mismas.
¿Por qué tratamos mejor a los guapos?
- Indicador de valor social: Los humanos somos seres sociales y el atractivo es un marcador de estatus. Asociarte con gente guapa mejora tu propia reputación y esperamos, inconscientemente, recibir su atención o validación a cambio.
- Refuerzo cultural: Los medios nos meten en la cabeza que lo bello es valioso. Ayudar a un guapo nos hace sentir que estamos «en el grupo de los que saben reconocer el valor».
- Biología pura: Evolutivamente, el atractivo era señal de salud y fertilidad. Es un instinto de supervivencia residual: aliarse con los «mejores» ejemplares para prosperar.
- Placer estético: Ver a alguien atractivo libera dopamina. Básicamente, gastamos menos energía emocional en interactuar con gente que nos entra por los ojos porque la experiencia es más satisfactoria.
¿Qué ganamos realmente?
- Validación social: Reforzamos nuestra pertenencia al sistema.
- Beneficios emocionales: Placer por la interacción estética.
- Oportunidades percibidas: La esperanza de reciprocidad o acceso a mejores redes.
La gente atractiva atrae porque es caro serlo. Si lo eres, significa que tienes la capacidad de generar dinero y eso atrae a todo el mundo (ya sea para aprender de ti o para ser unos carroñeros). Nadie quiere a un primo tonto que lo lastre.
Aparentar bien es un aval. Llevar un reloj caro, unas buenas zapatillas o una buena camiseta ya habla por ti. Transmite confianza: le dice al otro «este chico no tiene hambre, no te va a robar la comida». Las personas somos filtros: si te juntas con un guapo, su valor se te contagia indirectamente; si te juntas con un feo dejado de la vida, se entiende que eres de la misma rama.
La validación del círculo: Dime con quién andas y te diré qué vales (aunque sea mentira). Que los guapos te dejen juntarte con ellos es el sello de calidad: si estás ahí, es porque tienes el nivel para entrar en el club. Pero ojo, que el físico y la capacidad mental no van de la mano. A veces te matas por entrar en su círculo y, cuando abren la boca, se te caen el mito al suelo. Mucha fachada y mucho envoltorio, pero luego ves que tienen la capacidad mental justa para no cagarse encima o unos valores que no compartes…
REDACTADO EL 25 DE NOVIEMBRE DE 2024 POR DARIUS BUSE.