REFLEXIÓN: GRACIAS POR FUMAR – DIRIGIDA POR JASON REITMAN Y PROTAGONIZADA POR AARON ECKHART

VER TRAILER

«Gracias por fumar», una película del año 2005 (100% recomendada y atemporal), ilustra la batalla entre el gobierno estadounidense y las compañías tabacaleras. La trama sigue a Nick, el portavoz de una poderosa tabacalera, quien utiliza su don comunicativo para defender a la empresa de las acusaciones de contribuir a los graves problemas de salud pública en Norteamérica.

El tabaquismo sigue siendo un problema hasta en nuestros días, pero con clara tendencia a la baja, sobre todo entre su público objetivo: los menores de edad. En 1986 se prohibió la venta a menores de 16 años y en 2006 se prohibió a menores de 18. Eso de puertas para fuera, pero de puertas para dentro, claramente los menores de edad eran el público objetivo al que aspiraban a enganchar, porque eran débiles, desprotegidos, desinformados y muy manipulables (dos escenas con Mario Casas fumando haciéndose el ALFA y ale una generación imitándolo y convirtiendo en un hábito al cigarrillo). No sé qué sería más difícil, si comprar cigarros siendo menor o piratear Windows. Una vez enganchados, ingresos asegurados durante muuuucho tiempo.

¿Cuántas personas se han perdido por estas razones que podrían haber sido individuos super productivos y, en cambio, se han convertido en personas dependientes de la sociedad? Y no es culpa de las personas que caen en la trampa, sino de la sociedad en su conjunto permitiendo sin ningún tipo de control la manipulación de estas empresas.

Hoy en día los jóvenes gastan más que nunca en cosas productivas como estudios, deporte y buena alimentación, gracias en parte a las medidas tanto del gobierno como del conjunto de la sociedad en las redes sociales, que sin lugar a dudas han sido el agente que han rematado a las tabacaleras.

Pero las han rematado para su propio interés, para que cambiemos como sociedad una adicción por otra, la capacidad cognitiva ya se ha demostrado que el uso de las redes sociales ultradopaminérgicas la disminuye y que la soledad y depresión están en máximos. Se ha cambiado un vicio social (el fumar) por otro solitario (redes). Es verdad que los efectos en la salud del tabaco son nefastos (bueno, la nicotina es un nootrópico, además que el café y cigarro en muchos países, sobre todo en los Balcanes, es el desayuno), pero aún no sabemos los efectos de las redes sociales en las siguientes décadas. Si el tabaco nos prometía imagen de elegancia, empoderamiento femenino, masculinidad tradicional y socialización. Las tecnológicas nos prometen fama, ser reconocidos (¿por hacer qué? No lo sé), aprender cosas sin esfuerzo (de los últimos 20 TikTok que he visto no me he acordado de ninguno), ser relevantes en el mundo, ser el siguiente que lo va a petar en redes, ser súper productivos y nunca aburrirnos. Y al César lo que es del César, el tabaco está en mínimos y los gimnasios llenos, aquí el querer lucir en las stories algo ha tenido que ver, pero igual que las tabacaleras querían ocultar al hombre Marlboro cuando tenía cáncer. Las tecnológicas han mercantilizado aún más a las personas, nos han deshumanizado, ya no valemos por ser seres humanos, sino que valemos en función a lo que tenemos, con quién nos juntamos y lo que hemos conseguido. Han conseguido hacernos trabajar de lunes a domingo, autoazotándonos y creyéndonos que estamos yendo hacia la autorrealización; sin embargo, lo que han hecho es ir a la autoexploración y a la comercialización del individuo como un producto.

Y ahí está lo malo de las redes sociales, que de verdad se puede aprender algunas cosas. Y dan la sensación de que de verdad has aprendido, igual que con socializar, que de verdad puedes socializar y conocer gente. Pero ¿a cuánta gente nueva has hablado y para qué te ha servido conectar con otra persona y no con la que tienes al lado o con tu entorno? Lo malo de las RRSS es que de vez en cuando te dan un video que dices: este me ha aportado valor, sin pensar que para que el algoritmo te dé ese video bueno han tenido que pasar (me lo invento) 50 videos inútiles vistos, consiguiendo hacerte tener la sensación de aprender (igual que el casino, pero cambiando dinero por conocimiento). Porque si fuera todo negativo, no tendrías ninguna excusa para seguir enganchado, solo que las redes sociales no tienen dolor, no creas nada y no aprendes nada, solo te manejan emocionalmente de aquí para allá y te dan una perspectiva de lo que debería ser la realidad de tu economía personal, laboral, conyugal, y ya luego la comparas con tu realidad y ves si estás bien o mal (normalmente está mal, porque nadie va a compartir malos estándares y a todos nos gusta fardar compartiendo el mejor momento que hemos tenido, nadie va a estar compartiendo su miseria). AliExpress, Shein, Temu y demás tiendas chinas también juegan con lo mismo, te ofrecen artículos a bajo coste y por alguna buena que te compras, también vas a comprar muchas que son de mala calidad o que en tu cabeza quedaba espectacular lo mucho que las ibas a usar y luego las acabas tirando, o a Vinted con suerte. ¿Por qué? Porque la percepción de coste ha sido muy baja. En cambio, en Amazon, Zalando… están las cosas con un precio bastante más elevado y solo compras lo que te haga falta, y a veces incluso te esperas. En casa del pobre, el dinero sale dos veces, primero por querer ahorrar yendo a por lo barato y luego porque ya tienes que ir a comprar lo que de verdad vale.

Si pensabas que te iba a decir de lo que va la peli, hazte un favor y míratela.

REDACTADO POR DARIUS BUSE EL 15 DE ABRIL DE 2024

error: Contenido protegido.

MENU