MASCULINIDADES POSITIVAS – 1º LÉELO Y LUEGO OPINA.
Este artículo se basa en el curso de Platzi – Masculinidades Positivas.
La masculinidad tradicional y la mujer tradicional en Occidente, tal como van las cosas, están en vías de extinción. El mensaje de que vivimos en un mundo machista se ha comunicado mal, probablemente para generar ruido en las redes sociales. En lugar de mostrar a los hombres como víctimas también de una sociedad machista, se nos ha presentado como agresores, aunque tú solo hayas jugado al Minecraft. Y es que:
- Los hombres son víctimas de 8 de cada 10 homicidios, cometidos mayoritariamente por otros hombres. Dominio, sometimiento y control: esta forma de entender la masculinidad conlleva riesgos.
- Es de «hombres» beber alcohol, pero el alcoholismo es una enfermedad que afecta principalmente a los hombres.
- Fingir fortaleza nos está matando: el suicidio es más común entre hombres.
- Sentirnos los amos del mundo (somos una especie más, el planeta no es nuestro) y las conductas de sometimiento impactan negativamente en el planeta.
- No nos cuidamos: el cáncer de próstata es el principal para los hombres, y la depresión nos lleva al suicidio. 33 de las 40 principales causas de muerte afectan mayoritariamente a hombres.
El lenguaje es un superpoder que crea realidades. El lenguaje ha sido construido por y para el hombre. Ejemplos como «el piloto y la azafata», «el médico y la enfermera», «El jefe» y «la secretaria» reflejan esto. El lenguaje puede reflejar y perpetuar roles de género tradicionales, así como expectativas sociales arraigadas sobre quién tiene autoridad, quién es activo o pasivo, y qué roles son adecuados para hombres y mujeres.
- Vivimos en una sociedad patriarcal.
Desde hace al menos 6,000 años, debido a la revolución agrícola. Karl Marx sostiene que el modo de producción determina las superestructuras, que incluyen las instituciones políticas, ideológicas y culturales. En un mundo cazador-recolector, donde la fuerza era importante pero no decisiva, el rol del hombre no era tan superior. Pero con la agricultura y la ganadería, la fuerza y la resistencia se volvieron cruciales, y los hombres empezaron a controlar la producción, estableciendo el sistema donde el que paga manda. Con la reflexión de Marx, podemos entender por qué, en una parte concreta del mundo, ahora, las mujeres son más libres que nunca y pueden exigir cada vez más. Esto se debe a que el modo de producción (la forma de conseguir dinero) en el mundo occidental no depende de la fuerza física, sino de estar 8 horas frente a una pantalla, donde hombres y mujeres están casi en igualdad de condiciones (excepto por el posible embarazo, ciertos días más complicados al mes…).
El mundo es patriarcal; toda la historia ha sido contada por y para los hombres. Hay pocos países que cumplen con la igualdad ante la ley, y las leyes son hechas y aplicadas por hombres. Hace menos de 100 años, las mujeres no tenían derecho al voto.
Pero, ¿qué significa ser un hombre de verdad? Cuando te dicen «sé un hombre» o «compórtate como un hombre», resulta que es algo fluido que depende de la época. Hace 50 años, ser masculino significaba matar toros, fumar Marlboro y estar en el mundo del motor: «la masculinidad tradicional». Frases como estas le sonarán a más de uno.
- Un verdadero hombre resuelve, no pide ayuda.
- Los hombres no lloran.
- Los hombres no se cuidan, eso es de maricas.
- Tienes que ser fuerte.
- Si tiendes la ropa, eres un «calzonazos».
- Un hombre de verdad no pone ascos a nada. A todas se les da, sino maricón.
- «Te voy a enseñar quién manda aquí.»
O algunos pilares que conforman ser un hombre:
- Autosuficiencia: somos fuertes.
- Fuerza física e invulnerabilidad emocional: somos un castillo.
- Desconexión del cuidado de uno mismo: un hombre no debe preocuparse por su apariencia.
- Roles rígidos: división de las labores del hogar.
- Heterosexualidad y homofobia: un gay no es un hombre de verdad.
- Hipersexualidad: da igual si tienes ganas o no, se les da a todas y todas horas.
- Violencia y agresión cuando sea necesario.
Muchos hombres estamos cansados de que el machismo nos señale y, como resultado, no queremos saber nada del feminismo. En el modelo de negocio de OnlyFans e influencers, muchas mujeres han aprovechado esta situación para ir en contra de un movimiento que las beneficia, solo para ganar viralidad y la aprobación de un público masculino descontento, promoviendo la idea de ser una mujer tradicional, tirando piedras a otras mujeres.
Resulta que hoy todo es machista, pero no porque antes no lo fuera, sino porque no sabíamos verlo y era normal. Igual que no sabíamos ver todas las cosas que causan cáncer, como el humo en los aviones y bares, o los problemas medioambientales del coche. Eran problemas que no sabíamos que eran problemas. Todos somos machistas en diferentes grados, ya seas hombre o mujer, venimos de tener 2000 años de cultura patriarcal. Para cambiar esto no se va a hacer de la noche a la mañana.
El problema del feminismo es que, en países avanzados en temas de igualdad como España, hace mucho ruido, mientras que en países más retrógrados las propias mujeres se ríen de las mujeres occidentales.
Los pocos referentes femeninos deben ser amplificados ya que la mitad de la población mundial no se ve representada en casos de éxito, lo que no conduce a la motivación.
Micromachismos: muchos son replicados de forma sistemática e inconsciente. Los machismos nunca son pequeños. Son prácticas sutiles y generalizadas que tienen efectos gigantescos, cosificando, silenciando y agrediendo a las mujeres. La normalización era tal que ni las veíamos. Ejemplos, por un tubo:
- «Déjame explicarlo mejor.»
- «Hoy sí que te ves sexy, deberías vestirte así todos los días.»
- «¿No crees que deberías pensar en tener hijos en vez de concentrarte tanto en tu carrera?»
- «Seguro que la que conduce es mujer.»
- «¿Estás segura de que entendiste todo? Esto parece muy complicado.»
- «Martita, ¿puedes traerme esos informes?»
- «Esas tareas son más adecuadas para una mujer.»
- «No seas marimacho, comportarte como una señorita.»
- «Es normal que ella esté emocional, es ‘esa’ época del mes.»
- «Ese trabajo es demasiado duro para una mujer.»
- «Una mujer no puede ser jefa, es demasiado emocional.»
- ……………….
El humor estereotipado a mi como colectivo de inmigrante no me molesta; me molesta el tonto que se cree los chistes de verdad y que no para de repetirlos en bucle para hacerse el gracioso. Y en el momento en el que te lo repite una vez cada 30 min cansa. Alguien que haya tenido la agilidad mental de crear humor tiene mis respetos, pero el humor es humor y muchos lo intentan ver como una verdad y usarlo como argumento.
Igual que todo el mundo dice ser clase media y la realidad es otra, también todos los hogares dicen ser abiertos y modernos, y los hombres afirman ser cero machistas. Muchas veces lo dicen sin saber y otras para quedar bien, pero la realidad todavía es dura.
Machismo es algo negativo: actitud de prepotencia, sometimiento y control hacia todo lo que se considera femenino.
El Feminismo: movimiento que revela y critica la desigualdad entre sexos y reclama derechos e intereses de la mujer (lo que pasa que cada loca del coño por obtener fama dice y hace barbaridades que aleja a la gente de este movimiento).
- ¿Qué rasgos tiene una masculinidad sana?
Cuestiona la ventaja que tienes por ser hombre; no tienes la vida resuelta. Mira con detalle. Reconoce y denuncia las desigualdades de género. Rompe con la idea de que los piropos son un halago. No opines sobre atributos físicos femeninos. Reconoce que las mujeres son personas. Hemos sido los protagonistas del espacio público. «Mansplaining», es decir, interrumpir a una mujer para explicar lo que ella ha dicho, como si no fuera capaz de hacerlo bien. Nos vinculamos con otros hombres machistas. El silencio es cómplice; no decir nada ante acciones machistas. Ante prejuicios, argumentos. Actitud perspicaz y hostil que asigna a una persona rasgos negativos propios del grupo al que pertenece. Son prejuicios, obtenidos no de una experiencia personal sino del exterior.
«El problema del mal no es que haya muchos hombres malos, sino que hay muchos hombres buenos que callan»
Las masculinidades positivas son aquellas formas de entender el ser hombre desde una posición antihegemónica, antisexista, antihomofóbica, antirracista y anticlasista, es decir, promover el respeto hacia las mujeres, rechazar roles de género rígidos, combatir el racismo y la xenofobia, fomentar la paternidad igualitaria, practicar la empatía y escucha activa, crear espacios seguros y respetuosos.
“Para que el mal triunfe, solo se necesita que los buenos no hagan nada» – Edmund Burke
El problema es que, para salir en evidencia, igual que en las vanguardias, a veces se presentan cosas sin sentido, bajo el paraguas del feminismo haciendo más daño al movimiento que beneficio.
Ejemplos de Micromachismos.
REDACTADO POR DARIUS BUSE EL 16 DE JULIO DE 2024