¿POR QUÉ NO HACER VOLUMEN?

Un acordeón se expande y se contrae igual que una persona que no para de hacer volumen y definición. Si uno fuera culturista profesional entendería esa postura, pero siendo un simple amateur que entrena por salud y para verse bien, creo que es lo peor que puedes hacer. Estas son mis razones: 👇

Entiendo que los culturistas de las RRSS digan que están en fase de «bulking» o «defi», y que mucha gente piense que si ellos lo hacen, tú también tienes que hacerlo. Ya sea porque crees que es el camino correcto o para sentir que perteneces a la tribu de los GYMRATS.

Los motivos por los que yo no recomiendo entrar en ese bucle son:

  • Paliza estomacal: La cantidad de comida que le metes al aparato digestivo te hará vivir en un estado constante de malestar e hinchazón.

  • Comer peor: Es la excusa perfecta para engañar a tu conciencia. Usas el comodín del «estoy en volumen» para meterte por el culo una pizza el lunes, un kebab el martes y unos perritos el miércoles. Además, la comida de calidad es cara; si priorizas la cantidad, vas a terminar bajando el nivel de lo que ingieres.

  • Cara bollo: Si subes de peso rápido, será principalmente por retener líquidos y grasas. Tendrás que cambiar de talla y mandar a tomar por saco medio armario. Para cuando quieras volver a bajar, esa ropa ya habrá pasado de moda y lo único que habrás hecho es almacenar trastos.

  • Posibles estrías: Si la finalidad del gym es la estética, ¿para qué quieres estrías hasta en el sobaco? No tienen nada de malo, pero si las puedes evitar, eso que te llevas. Veo a gente romantizando sus estrías como si fueran medallas por haber creído en el gimnasio. ¿WTF?

  • ¿Bajarás de peso? ¿Hasta cuándo el volumen?: Una vez que estás 10-15 kg por encima de lo habitual, la cosa se complica. Si subir cuesta (y mira que comer es un placer), bajar es una odisea mental. Al cuerpo le cuesta todo: correr te fatiga, no comer lo suficiente te cabrea y, si no cumples los objetivos semanales, empiezas a dudar de ti mismo.

    • Ahí es cuando te planteas quedarte como estás y dices: «¿Y si mejor hago una recomposición corporal?». Intentas quemar grasa y subir músculo sin tanto superávit, pero tu cuerpo ya se ha acostumbrado al nuevo peso y te va a costar la vida cambiarlo.

    • Además, la vida pasa: una lesión en tu punto de máximo peso te obliga a cargar con ese sobrepeso más tiempo del esperado. O simplemente las obligaciones cambian, te rompen la rutina y te quedas «atrapado» en ese cuerpo que no querías.

  • No vives el momento: Esta es la más importante. Dejas de disfrutar el presente por estar imaginando cómo serás en el futuro. Pospones cosas para cuando alcances «el ideal» y mientras tanto vives disconforme, en lugar de estar a gusto con tu cuerpo cada día.

Mi recomendación

Si eres un «palillo» que necesita crecer, haz un volumen, pero hazlo con un preparador físico acreditado. Si lo haces por tu cuenta, tu mente hoy te dice una cosa y mañana otra; el proceso es mucho más lento si eres autodidacta.

Otro factor clave es el tiempo: la edad nos hace más anchos y nos da volumen de forma natural. El verdadero esfuerzo está en no verse como una bola de sebo, sino en estar estilizado, fuerte y musculoso conforme pasan los años.

Si no tienes a nadie que te lleve la dieta, intenta comer limpio y sano cada día. Busca estar saciado, no pasar hambre, y cumple con el entrenamiento. Ponte metas realistas: subir 500 g al mes como mucho, o incluso no subir nada y centrarte en mejorar la composición. Recuerda que 75 kg se pueden ver de muchas formas diferentes según el porcentaje de grasa y músculo que tengas.

REDACTADO POR DARIUS BUSE | 4 DE JULIO DE 2024

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